Artículo de archivo incorporado a Yugopedia en noviembre de 2026.
La misión del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente examinó once lugares de Kosovo entre el 5 y el 19 de noviembre de 2000. Analizó muestras ambientales tras el uso de munición de uranio empobrecido en la guerra de 1999. Su informe se publicó en marzo de 2001.

No detectó contaminación superficial generalizada diferenciable del uranio natural. Sí encontró contaminación localizada cerca de impactos y restos de proyectiles. Estos resultados describen los lugares y el momento examinados; no reconstruyen todas las exposiciones durante los ataques ni las operaciones de limpieza anteriores.
El informe recomendó buscar y retirar restos, señalizar áreas cuando correspondiera, informar a la población y controlar las aguas subterráneas utilizadas para beber. La precaución respondía, entre otras cosas, a incertidumbres sobre la evolución futura de los proyectiles enterrados. El alcance de las visitas estuvo limitado por minas y munición sin explotar.
Esta evaluación ambiental debe distinguirse de un estudio epidemiológico: no establece la causa de una enfermedad individual ni autoriza una garantía universal de ausencia de riesgo. Para valorar las alarmas contemporáneas conviene conservar juntas sus observaciones, recomendaciones y límites, sin reducirlas a un titular tranquilizador o alarmista.
