Artículo de archivo incorporado a Yugopedia en noviembre de 2026.
A finales de agosto y comienzos de septiembre de 2003, Croacia y Eslovenia atravesaron una crisis diplomática relacionada con su frontera marítima y el acceso esloveno al mar abierto. El desacuerdo formaba parte de las cuestiones de delimitación que seguían pendientes desde la independencia de ambas repúblicas yugoslavas en 1991. La bahía de Piran concentraba una disputa sobre soberanía, navegación y aprovechamiento de recursos.

Eslovenia llamó a consultas a su embajador en Zagreb. Los cables de aquellos días relacionaron la decisión con declaraciones del ministro croata Tonino Picula sobre el acceso marítimo esloveno y el alcance del entendimiento fronterizo de 2001. Su homólogo Dimitrij Rupel reaccionó cuestionando la continuidad del apoyo esloveno a las aspiraciones croatas de entrada en la Unión Europea y la OTAN.
El proyecto croata de una zona económica en el Adriático añadió tensión. En la información de ANSA del 2 de septiembre, las autoridades croatas aún lo presentaban como una cuestión en discusión con los países vecinos. No debe confundirse ese proyecto con un cierre físico de la navegación. Los cables tampoco describen una guerra fronteriza, pese al tono de algunos encabezamientos editoriales que acompañaron su reproducción.
Las fuentes discrepan al resumir el destino del acuerdo de 2001: ANSA señala que no llegó a presentarse al Parlamento croata, mientras AFP habla de rechazo parlamentario. Sin cotejar los documentos originales, no conviene elegir una versión como definitiva. Este seguimiento refleja el estado de la controversia en 2003 y no traslada retrospectivamente a aquel momento los procedimientos arbitrales posteriores.
