Monastir, Skopje y Štip: persecución y deportaciones de marzo de 1943

Artículo de archivo incorporado a Yugopedia en noviembre de 2026.

En marzo de 1943, las autoridades búlgaras de ocupación detuvieron a más de 7.000 judíos de Skopje, Bitola —Monastir— y Štip. Fueron concentrados en los almacenes del monopolio del tabaco de Skopje, conocidos como Monopol, antes de su deportación a Treblinka. La cronología del Museo del Holocausto de Estados Unidos sitúa las detenciones el 11 de marzo y los tres transportes entre los días 22 y 29.

Entrada del antiguo cementerio judío de Bitola
Antiguo cementerio sefardí de Bitola/Monastir, 20 de julio de 2006. Testimonio del patrimonio de la comunidad; no es una fotografía de las deportaciones de 1943. Petar Milošević, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons. Ficha de la fotografía · CC BY-SA 3.0.

La persecución había comenzado antes de los transportes. La síntesis museal describe restricciones económicas y residenciales impuestas desde 1941, registro de la población y confiscaciones. El internamiento en Monopol se desarrolló en condiciones de hacinamiento, hambre y violencia, recogidas también en los testimonios que cita el museo.

El primer transporte salió el 22 de marzo; el segundo, el 25; el último, el 29, con una gran parte de los judíos de Monastir. La fecha de esta entrada corresponde a esa última salida. El destino fue el centro de exterminio de Treblinka, en la Polonia ocupada por Alemania.

Para documentar este proceso conviene distinguir a las personas detenidas, internadas, deportadas y supervivientes, así como el ámbito territorial de cada recuento. Las cifras de una ciudad no pueden sumarse sin más a las de toda Macedonia o a las de otros territorios ocupados. Tampoco una pequeña diferencia entre estimaciones autoriza a borrar la secuencia documentada de persecución y deportación.

La síntesis del museo acredita el trabajo de Mark Cohen y las fotografías de los Archivos Estatales de Macedonia. Esta entrada ofrece una orientación cronológica; no sustituye a los registros nominales ni al examen de los documentos de transporte. Conserva además la referencia a las comunidades y a las víctimas, evitando reducir su historia a una cifra o extender responsabilidades institucionales a poblaciones enteras.

Fuentes