14.11.2007.
Un grupo de cinco forenses de la UNIMIK de KyM visitó la “casa amarilla” situada en el pueblo de Burel en Albania central donde preparaban a los serbios secuestrados para la extirpación de órganos; este grupo de forenses preparó un informe con la fecha de 18 de junio de 2004. La fiscalía serbia ha conseguido este informe firmado también por José Pablo Baraybar. En dicho informe se especifica que fue encontrado un contenedor de plástico, botellas de suero, botes vacíos del medicamento Tranxen que se usa como calmante antes de tratamientos quirúrgicos.
Los contenedores de plástico como el que fue encontrado también se usan para el transporte de riñones extirpados. En la lista de pruebas halladas también están materiales provenientes de equipamiento quirúrgico, y en el suelo de una de las habitaciones había huellas de las que se sospecha que podrían ser restos de sangre. Al leer el informe se puede concluir que estas huellas de sangre fueron posteriormente enviadas para que se realizaran investigaciones más detalladas. Todas estas pruebas fueron registradas con los códigos de BUR01/001 a BUR01/006a.
Por otra parte, existen denuncias antiguas contra Baraybar presentadas por las asociaciones de desaparecidos de Serbia, así como de albaneses de Kosovo y Metohija y asociaciones parecidas de bosnios de Srebrenica. Se le acusa de haber desenterrado restos de víctimas sin documentación y de haber realizado experimentos médicos con ellos. Su trabajo fue calificado como no aceptable hasta en el año 2000 por la forense de la OSCE, Tarja Formisto, y ella advirtió sobre esto a los representantes de la UNMIK en KyM antes del nombramiento de Baraybar. Algunos altos cargos de la policía UNMIK también estuvieron en contra de su nombramiento, recordando las malas experiencias con él en Bosnia. Según descubre el diario “Blic”, después de estas acusaciones Baraybar se fue a Colombia huyendo de las denuncias. Desde allí se presento a una convocatoria de trabajo en una organización internacional y en la solicitud de trabajo especificó que había hecho investigaciones en restos mortales de víctimas de Bosnia y Kosovo.

“Existen varias denuncias penales contra José Pablo Baraybar, el firmante del dicho informe, luego existe el peligro de que él pudiera de alguna forma influenciar en que las pruebas depositadas en sus archivos sean eliminadas”, especifica la carta de Vukčević. La respuesta de la UNMIK todavía no ha llegado.
El fiscal albanés, Arben Duli, quien estuvo en el lugar donde fueron encontradas las pruebas ha dado una declaración falsa diciendo que los investigadores habían hallado sólo dos botes de penicilina. La oficina de la UNMIK para los desaparecidos y medicina forense negaba la existencia de campos de concentración en Albania mientras su jefe era Baraybar.

