por Ramon Chao fuente:www.otrarealidad.net
En realidad, la guerra que se «terminó» en junio de 1999, no concluyó todavía ni logró ninguno de sus objetivos.
La versión oficial, destinada a la opinión, consistía en decir que los Estados Unidos, (con Europa) atacaba a Yugoslavia para detener un «genocidio» Se ha tenido que reconocer (discretamente) que tal barbarie nunca existió, y ahora resulta casi imposible condenar al acusado número uno de las masacres, Slobodan Milosevic. El invento de esta gran mentira fue Alastair Campbell, consejero de comunicación de Blair, en cuya imaginación delirante se fraguó la existencia de «armas de destrucción masiva» en Iraq.
De todas formas, los hechos son testarudos, como decía el otro. Ocupado desde hace cinco años, para la Otan, Kosovo sufre desde entonces una verdadera limpieza étnica, con la complicidad de los Estados-Unidos, aseguran los policía alemanes destacados allí: «Cuando vemos que los mafiosos gozan de la protección americana, nos das ganas de vomitar». ¿Cuáles eran entonces los fines de esta guerra? En primer lugar, liquidar la autogestión y los derechos sociales de los trabajadores yugoslavos para privatizar la industria sin problemas.
La crisis obliga a las multinacionales a conquistar nuevas tierras y nuevos mercados. Por medio de tanques y bombas, si es necesario.. La Seguridad social y los derechos de los trabajadores han sido suprimidos. Así, la US Steel, pudo comprar Sartid, la fábrica siderúrgica más grande de los Balcanes, por un puñado de dólares. Imponiendo en Belgrado un gobierno del FMI, las multinacionales creen haber ganado, pero tal gobierno acaba de ser desaprobado en las últimas elecciones.
También se trataba de controlar la vía estratégica de los Balcanes. Berlín quiere que la ruta del petróleo pase por el Danubio (y por Belgrado) para llevar el petróleo y el gas del Cáucaso y de Medio Oriente hasta Hamburgo y Rotterdam En cambio, EE.UU en su deseo de debilitar a Europa, impone otro trazado más al sur, que pase por los estados vasallos de Bulgaria, Macedonia y Albania. Con este fin, acaba de construir en Kosovo una base militar gigantesca, llamada Camp Bondsteel.


