Artículo de archivo incorporado a Yugopedia en noviembre de 2026.
En octubre de 2000, tras el cambio de Gobierno en Belgrado, la Unión Europea acordó un paquete de emergencia de 200 millones de euros para la República Federal de Yugoslavia. La decisión anunciada en Biarritz atendía necesidades inmediatas de Serbia y Montenegro, especialmente suministros de calefacción, alimentos y medicinas antes del invierno.

El Foreign and Commonwealth Office explicó posteriormente al Parlamento británico que los desembolsos habían comenzado a mediados de noviembre. Preveía completarlos para marzo. Esta información permite distinguir el anuncio político del comienzo de los pagos, aunque la declaración gubernamental no equivale a una auditoría de todos los proyectos ni confirma por sí sola su ejecución final.
El mismo memorando precisó que el paquete procedía de fondos todavía no asignados del presupuesto europeo existente. Lo diferenció de CARDS, un programa regional para 2001–2006. Su presupuesto global no era una cantidad concedida íntegramente a Serbia. Tampoco deben sumarse como dos ayudas distintas los 200 millones de euros y su equivalencia de unos 391 millones de marcos citada en las noticias de entonces.
ECHO y la Agencia Europea de Reconstrucción figuraban entre los responsables de administrar la asistencia. El episodio ayuda a estudiar la transición desde las sanciones hacia la ayuda y la reconstrucción. Las previsiones y justificaciones políticas de sus promotores deben examinarse junto con la documentación de ejecución, sin confundir esta asistencia con los préstamos del FMI.
