Artículo de archivo incorporado a Yugopedia en noviembre de 2026.
La muerte de un comerciante de apellido Marković en una explosión en Kosovska Kamenica el 6 de enero de 2002 dio lugar a explicaciones contradictorias. Una carta de protesta del metropolitano Christopher la presentó como un atentado contra la población serbia. Esa denuncia documenta la reacción eclesiástica, pero no equivale a un resultado pericial.

El 9 de enero, Blic publicó una explicación diferente atribuida a Susanne Manuel, portavoz de UNMIK: según esa versión, la víctima habría activado accidentalmente un artefacto preparado para proteger su panadería. El mismo artículo recogía el rechazo de Nebojša Čović y su afirmación de que se había acordado repetir urgentemente la investigación.
Las fuentes discrepan también en datos básicos: aparecen los nombres Dragoljub y Dragoslav, edades diferentes y descripciones del lugar como tienda, vivienda o panadería. Sin documentación de identidad ni expediente original, esta ficha conserva el apellido y evita resolver esas variantes por suposición. Tampoco atribuye la muerte a un grupo étnico ni da por comprobada la responsabilidad accidental de la víctima.
El caso permite estudiar cómo una muerte en la posguerra de Kosovo produjo narraciones políticas y policiales enfrentadas. No se ha recuperado el comunicado policial original, el peritaje ni la conclusión judicial. Por ello, la causa final sigue siendo una cuestión documental pendiente, distinta de las declaraciones públicas de enero de 2002.
