El 23 de abril de 1999, durante la campaña aérea de la OTAN, un ataque alcanzó la sede de la radiotelevisión serbia (RTS) en Belgrado. Familiares de víctimas y un superviviente acudieron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra diecisiete Estados miembros de la Alianza.

En diciembre de 2001, la Gran Sala declaró inadmisible la demanda Banković. La cuestión previa era si las personas afectadas por el ataque se encontraban bajo la jurisdicción de los Estados demandados a efectos del Convenio Europeo. El tribunal concluyó que, en las circunstancias del caso, faltaba ese vínculo. La decisión se limitó a la admisibilidad y dejó sin examinar el fondo del ataque.
En Marković contra Italia, resuelto en 2006, la cuestión era distinta: si los demandantes habían tenido acceso a los tribunales italianos al presentar una reclamación civil por daños. La Gran Sala consideró aplicable el artículo 6 del Convenio, pero por diez votos contra siete concluyó que Italia no había vulnerado el derecho de acceso a un tribunal.
