GOLI OTOK-LA ISLA INFERNAL EN EL PARAISO COMUNISTA
Turistas pagarán para ser tratados como
prisioneros
Goli Otok, una isla aislada en el mar Adriático
que hace más de medio siglo sirvió como penitenciaria comunista para disidentes
políticos, será revitalizada para recibir a turistas que paguen para ser
tratados como presos. "Si desea sentir parte de la tortura a la que fueron
sometidos los prisioneros políticos en Goli otok, venga y pague", dijo Josip
Modric, promotor de la iniciativa, en declaraciones al diario croata "Jutarnji
list" en su edición de este miércoles.
Los turistas se podrán mover por la isla en el
uniforme de prisioneros, recibirán comida similar a la servida en aquel
entonces, serán sometidos al régimen de vida similar al que pasaron los ex
presos, llevarán cargas pesadas y picarán piedras. Modric propone que los
turistas-prisioneros puedan escoger entre tres programas, según el grado de su
estado físico, puesto que el grado más difícil incluirá trabajos forzados muy
duros de día y celdas solitarias de noche. "Al final del programa, el turista
recibe un documento en que se confirma que pasó la tortura del peor campo de
concentración después de la Segunda Guerra Mundial", dijo Moric.
Sin embargo, el programa diferirá de la
realidad, ya que los turistas podrán salir del mismo en caso de extremo
agotamiento y no serán sometidos a torturas reales. "La idea es formidable.
Nosotros los ex prisioneros podríamos trabajar como guías", comentó al diario un
anciano de 82 años que durante dos años y medio fue preso en Goli otok. Esta
pequeña isla, de tan sólo 4,7 kilómetros cuadrados, sirvió desde los año 40
hasta los años 60 del siglo pasado como cárcel para disidentes del presidente
yugoslavo, Josip Broz Tito.
original
AQUI (17-XI-2004)
Los perseguidos de Tito
Por Vesna Peric Zimonjic
Miles de perseguidos políticos e ideológicos en
la antigua Yugoslavia, gobernada por comunistas tras la Segunda Guerra Mundial,
esperan el resarcimiento moral y económico ya dispuesto por el parlamento de
Serbia. Muchas víctimas fueron condenadas porque se las consideraba
colaboradores de la ocupación alemana. Luego, muchas otras fueron tildadas de
demasiado ricas o liberales para lo tolerable por el régimen comunista.
"Está ley tiene importancia histórica",
sentenció el ministro de Relaciones Económicas Internacionales, Milan Parivodic,
en una conferencia de prensa posterior a la promulgación, a mediados de este
mes. "Esto allana el camino para revertir numerosas injusticias cometidas contra
personas que simplemente se expresaron según los valores y principios de una
civilización moderna y democrática, como el derecho a la libre elección y a la
libre determinación", declaró Parivodic.
La ley tiene el objetivo de reparar la
reputación, el honor y los derechos civiles y de propiedad de quienes por
"razones políticas o ideológicas, con o sin resolución judicial mediante, fueron
privadas del derecho a la vida, la libertad, la propiedad y otros derechos
básicos a partir del 6 de abril de 1941". También dispone reparaciones a sus
familias.
Esa fecha marca el inicio de la Segunda Guerra
Mundial para Serbia. Comenzó entonces la ocupación alemana. Yugoslavia fue
liberada en 1945 por la guerrilla comunista que luego gobernaría el país, al
mando de Josip Broz, popularmente conocido como Tito. El líder murió en 1980.
Yugoslavia, integrada por seis repúblicas federadas una de las cuales era
Serbia, se desintegró al cabo de 11 años. El gobierno de Tito barrió varios
secretos sucios debajo de la alfombra, aunque garantizó libertades como en
ningún otro país del mismo signo y mantuvo cierto equilibrio entre los campos
comunista y occidental en los años de la guerra fría.
Los primeros condenados al cabo de la Segunda
Guerra Mundial fueron los "enemigos del Estado", es decir los colaboradores
supuestos y reales de la ocupación nazi y los considerados demasiado
pudientes para el gusto comunista, a quienes se tildaba de "sucios
capitalistas".
Después de 1948, muchos de quienes se
opusieron de una u otra forma al régimen de Tito terminaron en una prisión
construida en Goli Otok (Isla Desnuda), remoto paraje en medio del mar
Adriático, hoy territorio de la república ex yugoslava de Croacia.
El Estado castigó luego, en los años 60 y 70, a
los liberales, quienes por lo general eran intelectuales que aspiraban a mayores
espacios de democracia. No fueron enviados a Goli Otok, pero sufrieron la
proscripción, se les impidió trabajar o se los encarceló.
"Ni en Serbia ni en la antigua Yugoslavia
se determinó nunca la cantidad exacta de víctimas políticas o ideológicas", dijo
a IPS la escritora Svetlana Velmar. "Solo hay estimaciones que mencionan
'docenas de miles'." Svetlana y su hermana Gordana vivieron décadas bajo el
sello de "hijas de un enemigo del Estado". Su madre, que hablaba dos lenguas
extranjeras, nunca pudo encontrar empleo. Jankovic luchó durante décadas para
limpiar el nombre de su padre, Vladimir, alcalde de Belgrado antes de finalizar
la guerra, quien huyó de Serbia en las vísperas de la liberación de la ciudad en
1944 a manos de la resistencia. Vladimir Jankovic murió en 1976, exiliado en
España. (En España conocido como Jorge Wukmir)
"Pero papá tuvo suerte. Logró sobrevivir",
manifestó Svetlana Jankovic.
Mientras, destacados intelectuales, médicos,
actores y abogados fueron ejecutados sin siquiera proceso judicial,
inmediatamente después de la liberación de la ciudad.
En un sólo día, 105 hombres murieron fusilados
en las afueras de la capital. Sus nombres aparecieron días después en la prensa,
que los describió como enemigos del Estado y notificó la confiscación de sus
bienes.
La nueva ley ordena al tribunal del distrito de
Belgrado restituir el derecho de propiedad y la "dignidad civil" de las
víctimas, sobre la base de los pedidos presentados por ellas mismas o sus
descendientes. También se borrarán los antecedentes legales de las personas
resarcidas.
"Hace 50 años que esperamos esto", declaró en
conferencia de prensa la dirigente de la asociación de sobrevivientes de Goli
Otok, Mojsije Milacic. "Difícilmente se pueda hacer justicia después de tanto
tiempo. La vida de los prisioneros y sus familiares ya está arruinada."
La asociación calculó que unas 65.000
personas pasaron entre cinco y ocho años en Goli Otok. La mayoría no fueron
condenadas por ningún tribunal.
Muchas de ellas no hicieron más que opinar en
favor de la hoy disuelta Unión Soviética cuando Tito rompió con Joseph Stalin,
líder de aquella potencia desde mediados de los años 20 hasta su muerte en 1953.
La única actividad posible para los
prisioneros en Goli Otok era picar bloques de roca en la árida y pequeña isla,
que ni siquiera aparecía en los mapas de la antigua Yugoslavia.
Entre los
presos en la isla había unas 12.000 mujeres.
(Al no existir ninguna evidencia oficial sobre el numero de recluidos en la
isla, todos los datos que aparecen en el texto deben ser considerados meramente
orientativos y no contrastados)
Esta prisión, desmantelada a fines de los años
60, fue uno de los secretos mejor guardados por el régimen de Tito. Antes de ser
liberados, los presos debían firmar un documento que los comprometía a guardar
el secreto sobre su existencia.
La isla se convirtió en destino turístico luego
de que Croacia pasó a ser un Estado independiente. Pero no es un lugar apreciado
por quienes fueron sus huéspedes.
"A nadie le gustaría visitarla, menos a mí",
comentó a IPS Zlata Popovic, un ex preso político hoy de 85 años.
original
AQUI
Claudio Magris sobre Goli Otok en sus obras
Goli-Otok.com