EUROPA CONSIENTE EL GENOCIDIO
KOSOVO Y METOHIA
LA TIERRA QUEMADA DE MUSUTISTE
fuente: Semanario serbio num. 4 de 17.11.2003.
Aquello que en principio parecía una excesiva permisividad de las fuerzas internacionales en el trato de los albaneses en Kosovo y Metohia, se ha convertido en pura complicidad. Cuesta creer que 40 mil bien entrenados y mejor equipados soldados profesionales, miembros de los ejércitos más poderosos de este mundo, no pueden apaciguar esta provincia serbia tras cuatro años de permanencia allí.
Esta cruda realidad ha convertido el propósito de su cronista a contabilizar los crímenes cometidos contra los serbios en un triste deber. Y este deber le obliga a reseñarles lo que ocurrió la semana pasada en el pueblo de Musutiste, al este de Prizren.
Las últimas cuatro palabras de la frase anterior despiertan una clara alusión a la película Al este de Edén, pero debo advertir a los desprevenidos que Prizren no es ningún paraíso, aunque por su espléndida herencia histórica y cultural podría serlo, tanto para los serbios como para los albaneses. De hecho, esta ciudad alberga la mezquita de Sinan pasha, posiblemente la más importante de Kosovo y Metohia, que, afortunadamente, sigue en pie como a lo largo de tantos siglos. Sin embargo muchos de los monumentos serbios, al igual que en el resto de la provincia, están destruidos. Aquí tenemos las fotos de antes y después de la llegada de las fuerzas de la OTAN del monasterio de Santa Trinidad (siglo XIV) cerca de Musutiste (mas) y de la iglesia de la Santísima Virgen Odigitria (aquella que enseña el camino), en el mismo pueblo, también antes y después de la llegada de la OTAN. mas
A este desolado entorno querían volver siete familias serbias la semana pasada. Acompañados por los soldados de la KFOR, pretendían hacer una visita “de reconocimiento” antes de tomar la decisión definitiva. Nada más de acercarse a sus destruidas casas, han sido advertidos por la avanzadilla de los soldados de que sus restos han sido minados (ver foto donde claramente se distinguen las casas serbias de las albanesas que permanecen intactas). En la forzosa retirada hacia los blindados de la KFOR, se dispara contra ellos con armas automáticas desde un bosque cercano. Fuentes de la KFOR confirmaron que la visita de los serbios ha sido anunciada, y que los albaneses decían que “la iban a impedir”.
En el pueblo de Musutiste antes de la guerra vivían unos 4000 serbios. Hoy ya no queda ninguno.
Mientras tanto, algunos intelectuales de nacionalidad serbia, en la conferencia “Kosovo, criterios y estatus” se encargan de “ilustrar” la opinión pública, asegurando que la secesión definitiva de Kosovo y Metohia es la única solución posible para Serbia si ésta quiere coger el tren europeo que, según dicen, pasará también por los Balcanes. No importa que sean mucho más conocidos por los sustanciosos sueldos que cobran de Helsinki Committe For Human Rights in Serbia que por sus creaciones. Sus palabras, a bombo y platillo, transmitirán los “medios libres” que se financian de la misma forma. Las frases tipo “Serbia decide entre Kosovo y Europa, si elige Kosovo, perderá ambas cosas” suenan como un brutal y sádico chantaje. Los mismos “pensadores”, dependiendo de los intereses de sus mentores, han estado en contra o en favor de los estados multiétnicos en los Balcanes. La ex – Yugoslavia no les gustó y sin embargo Bosnia (étnicamente mixta) sí. Kosovo y Metohia , según ellos, tiene que separarse de Serbia porque los serbios y los albaneses no pueden vivir juntos pero sin embargo Macedonia (multiétnica) cuenta con su respaldo... Y todo esto ocurre mientras entre Serbia y Montenegro (que teóricamente forman un país) crecen los edificios de aduanas.
Acordándose de los años 80 del siglo pasado, como buen aficionado al cine que soy, me acuerdo de la película “Y la nave va” de Federico Fellini. En este barco, que es una clara metáfora de Europa y sus pueblos, los serbios viajan rodeados con una alambre de espinas. El resto de los viajeros tiene prohibido comunicarse con ellos. En la Europa actual, las fronteras no existen o tienden a desaparecer y los pueblos son cada día mas próximos unos a otros (o al menos esto es lo que nos cuentan desde Bruselas). Esta Europa es la que tiene obligación a tomar iniciativa en los Balcanes y marcar el camino a seguir. Esta y no aquella de la mencionada película de Fellini.