Memorias - El libro de Carla Del Ponte, "La Caza – Yo y los criminales de guerra de los Balcanes y de Ruanda".
El ministro de los exteriores Suizo no agradece las revelaciones sobre los “negocios” del premier kosovar Thaci. Le dicen “vuelva a Buenos Aires”. Y Suiza “censura” el libro de Carla Del Ponte
Prohibida la presentación de la autobiografía en Milano y en Lugano. La excusa es “las tesis del libro no son adecuadas para su papel de embajadora”
“Aun hoy, soy una perseguidora de serpientes más que una estudiosa de derecho”, escribe de si misma Carla Del Ponte en la pagina 392 de la su autobiografía, después haber pasado los últimos nueve años acorralando los criminales de guerra en los Balcanes y los últimos tres meses haciendo de embajadora de Suiza en Argentina. Pero aun así, la cazadora ha sido cazada (en su patria – Suiza) y su libro, salido hace seis días en librerías italianas, se ha convertido en un “caso” diplomático. Con una nota urgente, el Ministerio de los Exteriores Suizo ha prohibido a la Del Ponte de hablar o dar cualquier tipo de publicidad, porque “estan las afirmaciones sobre su precedente actividad de jueza, pero no pueden ser hechos por un representante del gobierno Suizo”. Ayer en Milano en la sede de la famosa casa editorial italiana, Feltrinelli de vía Andegari, hoy en una libreria de Lugano (su ciudad natal), han sido fijadas sitas para conceder entrevistas a la prensa y la presentación del libro al publico. Nada que hacer, todo anulado: Del Ponte ha sido invitada por parte del Departamento Federal Helvético a cocerse la boca y coger un avión – “muchas gracias por su rápido regreso”-, destino Buenos Aires. La causa de todo esto es como siempre un reptil. En el caso especifico es Hashim Thaci, lo histórico y glacial comandante del “Ejéricto de liberación kosovar – UÇK”, interlocutor reconocido de los EE.UU. y de la Unión Europea que todo el mundo llama “el serpiente” y que hoy es temido y respetado premier de la nueva “Republica del Kosovo”.
Suiza esta entre los primeros países que han reconocido Pristina, diez días después de la unilateral declaración de independencia da Belgrado. Y no solo este: histórica meta de la emigración albano-kosovar, la Confederación Suiza fue muy seguro y no disturbado asilo de Thaci en los años durante los cuales el futuro líder albano-kosovar acumulaba misteriosas riquezas y se preparaba para la guerra contra Milosevic. Entonces es clara la incomodidad de La Caza – Yo y los criminales de guerra, 400 paginas escritas da la embajadora junto al periodista estadounidense del New York Times experto de los Balcanes, Chuck Sudetic. Nos cuenta de los procesos a decenas de violadores étnicos, persecución y búsqueda sin resultados del (antiguo presidente de la Republica Serbia de Bosnia Radovan) Karadzic y del (antiguo general del ejercito de la Republica Serbia de Bosnia Ratko) Mladic,
También se revela una historia horripilante:
los centenares de riñones y otros órganos vitales que en el 1999 los albano-kosvares habían sacado da los prisioneros serbios, en una especie de lager secreto en Albania central, para luego venderlos al mercado internacional. Del Ponte hace una lista de las datos, victimas, inspecciones. Describe también una inspección, que hizo a la presunta casa de los horrores donde fueron encontradas trazas de sangre, gasas, vendas, jeringas, material para hacer flebos, medicinales y miorelajantes (relajantes de músculos). La historia del comercio de los órganos humanos gestionado por la UÇK ere siempre bisbiseado: por la primera vez oficializado.
Según un tabloide belgradense, Press, hay también un supertestigo (nombre con el código K-144) que a su tiempo se presento a la Del Ponte para revelar como, después los bombardeos de la OTAN, al menos 300 “dispersos” serbios fueron deportados a la clínica-lager in Albania y allí explantados sus órganos. El testigo K-144 ha dado muchos detalles, ha dicho que los cadáveres fueron hechos desaparecer y los órganos vendidos a los extranjeros, 4 millones de marcos alemanes a compartir entre UÇK e intermediarios. Habló también de “los pedidos da Italia”. Pero todo termino allí. Porque, dice ex jueza, pillar a los responsables del UÇK no ha sido nunca fácil y estas investigaciones fueran “las mas frustrantes entre aquellas emprendidas da Tribunal para la ex Yugoslavia”.
No es un secreto la amargadura de la Del Ponte por la absolución por parte del Tribunal del Haya de Ramush Haradinaj, ex premier de Pristina, que era acusado de unos veintenas de homicidios. La semana pasada ha sido absuelto porque muchos testigos, en el ultimo momento, no se han presentados en aula del tribunal. “Ciertamente – escribe ex jueza suiza, que en estos treinta años de carera colaboró con Falcone (famoso juez italiano matado por la mafia italiana) y llegó a inquirir Boris Yeltsin y Benazir Bhutto – he podido hacer mejor mi trabajo, puedo decir que algunas cosas había podido hacer de manera diferente”.
Algo ha conseguido, si su libro esta creando problemas no solo con los albaneses, pero también con los serbios. Hace un mes, Belgrado ha pedido nada menos que a la ONU de bloquear el libro: “Contiene hechos y noticias – ha protestado el gobierno de Kostunica – que pueden perjudicar servicios secretos y la caza de los acusados”.
Battistini Francesco
Corriere Della Sera (8 de abril de 2008) – Italia