HASTA HRW DENUNCIA EL TRAFICO DE ORGANOS DE LOS SERBIOS SECUESTRADOS
KOSOVO Y METOHIA
La ONG Human Rights Watch exige urgentemente una nueva investigación sobre el contrabando de órganos en Kosovo
traducción I.C. de M.
Human Rights Watch, un grupo de derechos humanos, ha dicho este lunes (05 de mayo de 2008) que han aparecido nuevas pruebas que justifican nuevas investigaciones en relación a las reivindicaciones de que guerrilleros de la etnia albanesa en Kosovo mataron a varios serbios de Kosovo y vendieron sus órganos.
Human Rigths Watch asegura que dispone de informaciones que apoyan las alegaciones de secuestros de civiles serbios y su deportación desde Kosovo a Albania en junio de 1999. En esa época la OTAN y las Naciones Unidas (NU) estaban entrando en Kosovo al final de la guerra entre rebeldes separatistas y fuerzas serbias.
Estas afirmaciones han aparecido recientemente en un libro de la antigua fiscal de la ONU para los crímenes de guerra en la ex Yugoslavia, Carla Del Ponte, quien escribió que “periodistas de credibilidad” le habían informado sobre estas redes de tráfico de óranos.
Del Ponte escribió que, según estas fuentes, los albaneses de Kosovo llevaron entre 100 y 300 personas, en su mayoría civiles serbios de Kosovo, en camiones de Kosovo a una casa cerca la ciudad de Burrel de Albania, que está a unos 80km al norte desde la capital Tirana. En esa casa “los médicos les extirpaban a los prisioneros” los órganos internos dijo Del Ponte en su libro “La caza: Yo y criminales de guerra” según el grupo de derechos humanos.
9.6.2008.
Investigadores visitaron el norte de Albania después de que los oficiales de las NU en Kosovo informaran al Tribunal Internacional para Crímenes de guerra de la ex Yugoslavia sobre estas acusaciones de tráfico de órganos en 2002 y 2003, pero no se encontraron pruebas sustanciales confirmar esas acusaciones.
Sin embargo, la ONG Human Rights Watch dijo que ellos habían revisado las investigaciones dirigidas por el Tribunal de la ONU para los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia y las NU y llevadas a cabo por el Departamento de justicia en Kosovo, concluyendo que estas investigaciones previas justifican investigaciones adicionales.
“Han aparecido alegaciones serias y creíbles de horribles abusos en Kosovo y Albania después la guerra”, dijo en un comunicado Fred Abrahams, un investigador senior de este grupo con la sede en Nueva York.
Dijo también que los gobiernos tanto de Priština como deTirana tienen que mostrar “su compromiso con la justicia y con el estado de derecho llevando a cabo las investigaciones necesarias de forma apropiada”.
Human Rights Watch envió en abril una carta a los presidentes de gobiernos de Kosovo y Albania urgiendo a que se investigaran estas acusaciones pero no recibieron ninguna respuesta.
Este grupo dijo también que habían examinado la información obtenida por Tribunal de los periodistas, incluyendo testimonios de siete guerrilleros albaneses que “ofrecieron detalles sobre su participación o declararon que habían sido testigos del traslado de los serbios secuestrados y otros presos”.
Olga Kavran, la portavoz del Tribunal de la Haya dijo este lunes que el tribunal no tenía comentarios adicionales a la declaración efectuada el 16 de abril cuando se dijo que habían examinado las acusaciones y no se habían encontrado pruebas sustanciales para justificar nuevas investigaciones.
No obstante, ella ha dicho el lunes que el Tribunal ha recibido solicitudes de asistencia o información sobre estos hechos de parte de las autoridades serbias y también de la Misión de la ONU en Kosovo (UNMIK).
La Misión de la ONU en Kosovo no estaba inmediatamente disponible para confirmar si efectivamente estaban investigando las acusaciones.
El Parlamento de Kosovo declaró que en las próximas semanas convocaría una asamblea para decidir si denunciar a Carla del Ponte por haber presuntamente “mancillado la imagen” del rebelde ELK de acuerdo con los legisladores de Kosovo.
Este lunes, el vicepresidente de Gobierno de Kosovo, Hajredin Kuqi, dijo que eran los fiscales quienes deberían decidir si investigar estas acusaciones y no el gobierno.
“No estamos dando la oportunidad a nadie de crear una imagen negativa del futuro de Kosovo, de su policía ni de su pasado”, dijo Kuqi. “No tenemos ningún hecho, no tenemos datos y no queremos movernos sólo por especulaciones”.
El ministro de asuntos exteriores albanés, Luzlim Basha, calificó estas alegaciones de “inventadas y absurdas”.
Centenares de civiles serbios y albaneses todavía siguen desaparecidos desde la guerra de 1998 – 99. Kosovo declaró la independencia el 17 de febrero de este año.
original The New York Times ( the associated press) 05 de mayo de 2008